Una experiencia de Servicio Social, que cambia la vida

Juan Felipe Ramos, estudiante de grado 9º del Colegio Filipense de Manizales, nos comparte su experiencia durante el tiempo que realizó su Servicio Social en el Hemocentro de Manizales.

Servir a la comunidad es una gran tarea y el servicio social de Hemocentro, nos permite lograrlo de una manera muy linda y gratificante, ya que con nuestra colaboración podemos salvar la vida de muchas personas. Es lindo ver como nosotros podemos convencer a una persona de que done sangre y esa persona
de la mejor forma nos colabora, también es lindo ver cómo sin que nadie les diga nada, las personas que pasan se acercan y preguntan que si pueden donar; es satisfactorio ver eso.

A título personal más que un servicio social obligatorio, lo hago voluntariamente. En el poco tiempo que llevo me ha parecido muy bueno y muy especial, porque no sabemos cuándo necesitaremos una bolsa de sangre para seguir viviendo. Todos los miércoles en servicio, al ver a una persona donando, se siente una satisfacción enorme.

Estoy a pocos días de terminar el servicio social y creo que el resultado no se basará en saber que “cumplí 80 horas”, creo que esto apenas comienza y todavía no le veo final, porque se siente más alegría al dar y ayudar que al recibir, y siento que mi labor de invitar a la donación de sangre me ha enseñado muchas cosas,
buenas al respecto; también otras no tan buenas, pero de las que uno siempre aprende.

El servicio social no es individual esto se hace en un grupo que se
convierte en familia porque si a uno le falta un donante el resto le ayuda a conseguirlo. Son muchas experiencias vividas de las cuales jamás me arrepentiré.

Es una invitación para que otros realicen su servicio social en el Hemocentro del Café, una organización con una hermosa misión que los acogerá muy bien. Muchas personas les darán las gracias por haber ayudado a salvar la vida de ellos.

Nunca olvidemos: “Hoy por ti, mañana por mi».