Pozo de Sicar: lugar de encuentro con el Señor

«UN RECUENTO DE LA COMUNIDAD DE CHÍA»

Al igual que la mujer samaritana,  muchas personas buscan un espacio de silencio, de encuentro consigo mismo y con Dios. Es por ello, que nuestra casa de espiritualidad  “Pozo de Sicar” se vuelve ese espacio que facilita tal encuentro. Allí en la sencillez  de un espacio pequeño, pero acogedor, muestra  el Señor su grandeza y hace que las personas respiren un aroma distinto del que respiran cotidianamente.

La comunidad que allí vive, sueña y busca cada día evangelizar desde el testimonio alegre y festivo de nuestro padre San Felipe, desde la acogida y servicio a los que allí llegan. Cada mañana con ilusión se dispone todo para que este lugar sea ese espacio que alegre a las personas que allí llegan.

Además, ya desde hace algunos años las hermanas han abierto las puertas del lugar para que los vecinos también disfruten de ese hermoso oasis de silencio y de encuentro con Dios, que se expresa en la belleza de la naturaleza. Actualmente la comunidad de hermanas acompaña diferentes personas y grupos  que se han ido conformando  en la medida que se  ha visto la necesidad. Se tiene un trabajo pastoral con  los adultos mayores, niños y jóvenes en la preparación presacramental, se visitan a los enfermos del sector y se sigue soñando con un grupo más fortalecido de Infancia Misionera.

A su vez, tiene algunos ámbitos de evangelización fuera de Chía,  así se cuenta con un grupo de Laicos y se  acompaña a un grupo de jóvenes del colegio “los Robles” en el Rosal- Cundinamarca.

Como ven, la buena noticia de Jesús se  sigue dando desde el Carisma filipense, en esta pequeña comunidad. Quienes viven allí, desean que al estar en este precioso lugar, las personas salgan como la Samaritana, entusiasmadas porque han encontrado al Mesias que les ha dado el agua que da verdadera vida y con las ganas que otros prueben esa deliciosa experiencia.

¡Todo por amor y siempre alegres!

Comunidad de Chía, Colombia