Nuestra esencia es servir

Maestros Filipenses, Maestros Creyentes ¿Qué es lo que inspira nuestros centros educativos?  Los inspira el Evangelio, los inspira el modelo de ser humano que Jesús nos propone.

Por eso, la lógica de nuestra educación es la lógica del servicio; esto es lo que nos interesa hacer, este es nuestro llamado. Servir al hombre y a la mujer que desde las primeras etapas no se preparan para una nota, para un saber, ni para  un contenido; sino para saber ser personas en el pleno sentido del término, para saber qué es lo mejor que se puede hacer con aquello que aprenden y para aplicarlo en diferentes contextos ¡esta es la competencia! Se preparan para ser «la mejor versión de sí mismos que puedan ser».

Ahora somos los maestros del tiempo de la pandemia por la covid 19; tiempo en el que todos hemos tenido que buscar o dejarnos encontrar por nuevas maneras de hacer y por diferentes caminos que hay que aprender a entender, acoger y acompañar. Las maneras novedosas e inesperadas que surgen tanto del lado de los maestros, como de los estudiantes y sus familias; las herramientas que hacen parte ahora de aquella formación integral que perseguimos, nos retan a saber integrar todo aquello, en un entorno donde nuestra intervención se ve fraccionada.

Los maestros creyentes siempre hemos trabajado a contracorriente y en esta época no es diferente. Nosotros no nos preguntamos por la cantidad de conexiones que tuvo un estudiante o por el número de páginas diligenciadas… Cuando atardece, la pregunta que resuena en el alma es cómo medir el bien del otro, lo que ha crecido por su propia cuenta y con nuestra ayuda y la de su familia; con tantos recursos y en medio de tantas realidades que intervienen en este proceso.

Nuestros centros educativos y nosotros como maestros creyentes, estamos llamados a intervenir en la formación de personas capaces de ser las mejores posibles, dentro de su realidad; a participar en sus entornos ya sea virtualmente o en la manera de presencialidad que tengan previstas nuestros países, de un modo alegre y positivo, optimista y entregado, con ternura y firmeza, al estilo de Marcos y Gertrudis, en disposición de servicio, para colaborar en la tarea de que nuestros estudiantes sean personas competentes y de bien, capaces de encontrar en sí mismos todos los recursos posibles para responder a una realidad que siempre se nos anunció, pero que la historia arrojó de un solo golpe en nuestro rostro.

En medio de esta realidad que nos ha correspondido vivir, estamos llamados a ser maestros de esperanza, generadores de espacios de escucha, donde los estudiantes  expresen sus inquietudes, dificultades y emociones; donde se sientan importantes no solo por el cumplimiento de sus deberes, si no  también por lo que son como personas.

Es verdad que nos conectamos con los estudiantes para tratar temas relacionados con lo académico; pero esto no es lo fundamental. Es primordial sintonizar con los jóvenes y niños, de corazón a corazón, para que conectados afectivamente, podamos comprender cómo viven este momento histórico y así aprender a acompañarlos mejor. Es tiempo de vivir la compasión, para hacernos más humanos con los hermanos.

Es tiempo de cultivar la gratitud porque hemos podido descubrir en esta realidad, lo importante y esencial en nuestras vidas. Darnos cuenta que cada día tenemos suficientes razones para elevar al cielo nuestros corazones y nuestra mirada, para dar gracias a Dios por todo: por la vida, por la posibilidad de tener buena salud o recuperarla, por la presencia de nuestras familias, por nuestra vocación como maestros, por nuestro trabajo…

Esta es una realidad que vino para quedarse y, aunque como lo anhelamos e imploramos a Dios, la pandemia un día acabará, sabemos que el mundo, las personas y la educación ya nunca serán los mismos. ¿Podremos creer que nuestros estudiantes y nosotros seremos mejores que antes? Es nuestro reto trabajar por este noble propósito, levantando la voz con San Felipe Neri, para decir:

«Dichosos ustedes jóvenes que todavía tienen el tiempo de hacer el bien».

Sursum Corda!

Hna.Ludys Lemos Mosquera R.F.

Hna.Blanca Ruth Quintero Cuartas R.F.