Bodas de Plata de Hna.Esmeralda en Colombia

“El Señor es mi Pastor nada me falta”, esta frase del salmo 23 me ha acompañado durante estos 25 años de vida Consagrada y con el corazón agradecido puedo decir que celebrar las Bodas de plata, lejos de sentir que la vida pasa, es seguir caminando con paz, sin prisas, pero sin pausas, con un amor profundo y creciente hacia todos y con mucha compasión, por eso con esa  alegría inmensa como Filipense y con el FIAT de María, me pongo en tus manos Señor, para que continúes  la obra que un día empezaste.

Cuando miro hacia atrás, me admiro de ver cómo el Señor me ha guiado siempre, y en todos estos años he sentido cómo su Espíritu me ha ido trazando caminos, en el servicio al Evangelio en la Iglesia. Los caminos del Señor siempre nos llevan al encuentro con los demás, en un descubrimiento gozoso de sentirlos hermanos y hermanas.

Al cumplir estos 25 años de profesión, doy gracias al Señor por todas las bendiciones y dones recibidos. Gracias a mi familia que me ha acompañado a lo largo de estos años. Gracias a la Congregación por su riqueza espiritual Filipense y por la misión en la que he vivido con tanta alegría y compromiso. Gracias a todas las hermanas que me han acompañado y con las que he convivido en fraternidad y oración. Le doy gracias a Dios por su amor y la misericordia que ha tenido para conmigo. 

Hna. Esmeralda Muñoz Rendón.