VII CONGRESO FAMILIA FILIPENSE: CONÉCTATE Y DESCUBRE LA ALEGRÍA FILIPENSE

          Comenzamos la mañana con un grato recibimiento por parte de la directiva de laicos y las hermanas de la comunidad de Valladolid que nos acogieron. Que menos, por tanto, que dar Gracias a Dios por la oportunidad que nos daba de encontrarnos y de seguir profundizando en el seguimiento de Cristo, cada uno desde nuestra tarea. Él nos susurró al oído que «ser feliz es gratis sólo tienes que sentir que tus sueños se harán realidad».

        En la mañana estuvo con nosotros, un año más, Jose Mª Pérez Soba, laico comprometido marista. Nos invitó a vivir “la Alegría de Ser Iglesia JUNTOS… para el mundo”.
        El mundo ha cambiado pero no es real que haya cambiado en el aspecto religioso tanto como pensamos. Según las encuestas podemos ver que el 82% de la humanidad es religiosa y el 80% de españoles se declaran católicos.
      El problema está en que muchas veces pensamos que esto es como el péndulo, que tarde o temprano todo volverá a su lugar y no es así. El mundo está cambiando y ya no sabemos si el «péndulo» volverá a su lugar porque los «relojes» ahora son digitales.
       La cuestión está en preguntarse: ¿hablamos todos del mismo Dios? Sería bueno que respondiéramos y contrastáramos las respuestas. No es todo lo que parece.
    Ahora necesitamos a Dios más que antes, pero DECIDES TÚ. No podemos anclarnos en la religiosidad del pasado, debemos preguntarnos por el hoy.
    A lo largo de la historia, aunque a veces demos otra sensación, hubo un cambio dentro de la Iglesia, en concreto ya desde el Concilio Vaticano. En la actualidad se nos vuelve a recordar que debemos trabajar juntos, no separados. Responder a las nuevas circunstancias, estamos en un cambio de mentalidad. ¿Qué escoges “ser huevo o ser jamón”? El huevo sale de la gallina, pero el jamón sale del cerdo. La gallina pone una parte de sí, el cerdo lo da todo.
    Todos estamos llamados a la FELICIDAD, esto no significa ausencia de dolor, de conflictos y heridas. Todos podemos rezar, llegar a Dios, a permanecer fieles en lo nuevo que se nos encomienda. Dios nos quiere tal y como somos, nos quiere a cada uno de nosotros. Dejémonos fortalecer, levantarnos, caminar… por el Espíritu Santo, él es quien nos da la fortaleza.
    Debemos ser conscientes que cada uno tiene una misión y todas son necesarias y complementarias. Pero no todas son iguales ni se realizan con el mismo compromiso.
Nuestra tarea debe vivirse desde la UNIÓN, no estar seccionados.    
    Tenemos una vocación Universal, todos somos llamados a seguir a Cristo de una manera concreta, ¿cómo me llama a mí? ¿sabemos a dónde queremos ir?
    Finalizamos nuestro encuentro con un compartir en pequeños grupos de la tarde con lo que nos había impactado del curso y cómo podemos llevar a cabo esta tarea en nuestras comunidades, que luego expresamos en acción de gracias y compromiso ante Dios. Nos es fácil, pero JUNTOS lo podemos conseguir. Nos necesitamos mutuamente y, como uno de los gestos de la oración final que tuvimos, seamos una cadena entrelazada que JUNTOS forman un GRAN CORAZÓN FILIPENSE.

 Isabel Muñoz
(Madrid)