UNA LLAMA QUE SE APAGA, PERO UNA VIDA QUE SE PLENIFICA

“Hasta siempre hermana Josefa…”

 

En el tren de la vida nos encontramos unos a otros con un propósito. Los encuentros unas veces son largos, otras veces duran lo que un suspiro… pero en ambas ocasiones dichos encuentros son para hacernos mejores personas, más fuertes o simplemente para interpelarnos y retarnos a seguir hacia delante dando lo mejor de nosotros mismos.

Mi encuentro con la hermana Josefa fue uno de esos breves, pero que resultó ser intenso y profundo. Cuánta vida desde su ser pausado y delicado fue capaz de transmitirme. Y si pensamos en sus años de entrega generosa en la Congregación, los frutos esparcidos son aún mayores.

Soy de las que cree que el Señor nos llama en el momento justo, en el momento que estamos listos para el encuentro con Él. Y ese momento llegó para nuestra querida hermana Josefa en la madrugada de hoy.

“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto”… Querida hermana, diste muchos frutos en vida y de seguro que nuestro Padre Dios está feliz de tenerte con Él, porque los seguirás dando desde el cielo.

Descansa en paz.