Renovación

BODAS DE ORO HERMANA LUZ ENID ARENAS TOBAR, BODAS DE PLATA HNA. MA. EUGENIA LÓPEZ HOYOS Queridas hermanas, queremos compartirles la alegría vivida en la celebración de nuestras bodas de oro y plata que tuvimos en Manizales el 16 de febrero de este año; la verdad es que fue muy emotiva porque en ella revivimos momentos significativos de nuestra vida religiosa, y de manera particular, la historia de nuestra vocación en sus inicios, desde la primera llamada que sentimos del Señor, y nuestras temerosas respuestas, hasta cuando estas poco a poco se tornaron firmes por la certeza de que es el Señor quien hace la obra y porque Él siempre ha estado a nuestro lado. Es por eso que nuestro corazón se llena de regocijo al constatar el paso de Dios por nuestra vida, al confirmar Su entrega continua al proyecto de su amor para con nosotras. En esta celebración de bodas de estas servidoras suyas, amadas y escogidas por Él, para contribuir desde nuestro humilde servicio a la construcción de su Reino, queremos expresarle nuestro agradecimiento porque a lo largo de estos años hemos sentido su cercanía, su amor, su misericordia y su infinita bondad. Para esta celebración contamos con la compañía de nuestras familias, algunos de nuestros amigos, compañeros cercanos y de manera especial las hermanas de la comunidad de Manizales; asimismo nos acompañaron algunas hermanas de la Delegación de Colombia que se hicieron presentes con tantos detalles y cariño. “El Señor ha estado grande con nosotras y por eso estamos alegres” y sentimos como deber nuestro el anunciar la bella experiencia que Él nos ha permitido vivir. Por eso expresamos, cantamos y contamos sus misericordias. Quien ha encontrado verdaderamente a Jesucristo no puede guardárselo para sí solo, porque vive una vida nueva que debe transmitir a los demás. Hoy el Señor nos sigue llamando para que le respondamos en aquellos que nos necesitan; en el mundo desorientado que clama atención para mostrarles la luz de su camino; en la humanidad que espera manos llenas de paz para sembrar amor en sus corazones. Creemos que Él sigue contando con nosotras a pesar de nuestra pequeñez, y nos envía nuevamente a continuar esta misión. Sabemos que Él nos sostiene y nos da su gracia para continuar forjando este proyecto de amor en esta tierra que nos ha sembrado y nos vio nacer.