RENOVACIÓN DE LAICOS

EN MANIZALES: RENOVACIÓN DE LAICOS, UN FRUTO DE 154 AÑOS LLENOS DE LUZ Por: Gloria González de Gómez Laico Filipense, Manizales.

Reunidos en familia, en torno a la mesa del sacrificio perpetuo, celebramos con alegría los 154 años de la Congregación de Religiosas Filipenses Misioneras de Enseñanza y la Renovación de nuestros compromisos como Laicos Filipenses. Ante el Dios de la vida que es todo amor, nos presentamos todos los integrantes de los dos grupos de laicos de nuestra ciudad de Manizales, para que con su gracia nos ayude a continuar jubilosos el camino que escogimos guiados por la vivencia del Carisma Filipense. Es en comunidad donde se experimenta el crecimiento hacia nuestra meta futura y donde nos comprometemos cada día más a cumplir el mandato que el Señor nos dejó por medio del Sacramento del Bautismo; una invitación que Aparecida ha reiterado de manera tan clara: ser discípulos misioneros de su mensaje transformador y liberador, para que todas las almas busquen el regreso a la Casa Paterna, donde El nos espera con sus brazos amorosos. Deseamos que tu presencia Señor anime a cada uno de los Laicos Filipenses, los de nuestros grupos y los del mundo. Que la vivencia del amor, la alegría, la esperanza y demás valores que profesamos como Filipenses, nos ayuden a fortalecer los lazos de unidad y fraternidad en ésta Gran Familia. “El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres” Gracias Señor por darnos la posibilidad de ser tus hijos y compartir entre nosotros como hermanos. Gracias por alimentar y animar el sendero con tu cuerpo, tu sangre y tu Palabra. Gracias por la vida de las Comunidades, tú presencia en medio de nosotros, por la Espiritualidad Filipense que nos anima a continuar avanzando de tu mano, aportando lo mejor de cada uno de nosotros para ser renovadores de la sociedad. Gracias Señor porque el espíritu de fiesta y alegría acompaña la vida de todo hombre y mujer que bebe de la Espiritualidad Filipense. Por esto y por todas las bendiciones que has derramado a lo largo de estos años de vivencia del Carisma y por el amor con el que continúas guiándonos en el caminar de la Congregación, nuestra amorosa oblación en acción de gracias Señor.