Primer congreso de Vida Religiosa en Cuba

          Tuvimos la oportunidad de participar en el primer Congreso de la Vida Religiosa en Cuba celebrado en el Santuario de la Virgen de la Caridad en Santiago, del 16 al 19 de Noviembre.

          La experiencia de fraternidad vivida en ese Primer Congreso nos hizo sentir una profunda comunión eclesial que rompe las barreras de la diversidad de nacionalidades, carismas y misiones. Este Congreso, lo celebramos en el marco del año de la vida consagrada proclamado por el Papa Francisco. Desde nuestra fragilidad y pequeñez, hicimos juntos la memoria de la Vida Consagrada en Cuba, reflexionamos y oramos sobre nuestro presente y compartimos nuestros sueños de futuro. identificamos nuestras convicciones, escuchamos los clamores de nuestro pueblo a través de experiencias vivida de hermanos .y nos hemos sentido llamados a:

          1. Profundizar nuestra experiencia de Dios.

          2. Apromover la inter-congregacionalidad.

          3. A sumir con renovada audacia nuestra Vocación profética.

          4. A vivir el espíritu de encarnación en medio de nuestro pueblo.

          5. A fortalecer nuestro identidad desde el carisma propio de la Congregación.

          6. A crecer como Iglesia en salida como nos pide el papa Francisco.

           Queremos compartir con todos la alegría de esta experiencia de comunión y participación. Ella nos invita, con una fuerza nacida de lo más hondo de nuestra vivencia espiritual, en sintonía con el Plan Nacional de Pastoral, a una conversión personal y apostólica.

           Esperamos que la gracia del encuentro con tantos hermanos y hermanas en la Vida Consagrada, y con Jesús, centro de nuestra vocación, haga brotar de nuestro interior y de nuestras experiencias comunitarias un Magnificat agradecido en palabras, gestos y obras de evangelización y misericordia.

           Que nuestra Madre la Virgen de la Caridad nos ayude a seguir fieles a su Hijo Jesucristo que nos ha llamado a acompañar a nuestro pueblo cubano en su camino de fe en Dios.

                                                       Las hermanas Filipenses de Zaza del Medio.