PEQUEÑA RESEÑA DE LAS ACTIVIDADES EN LA CASA DE CARRIÓN

Nuestra Casa tiene una doble vertiente: Por un lado es Casa de Espiritualidad y por el otro es albergue de peregrinos.

Como Casa de Espiritualidad acogemos a grupos de personas que quieren tener unos días de reflexión o ejercicios espirituales para religiosos y religiosas y sacerdotes seculares y todas las personas que lo deseen. Cada mes nos visitan los sacerdotes del Arciprestazgo al que pertenecemos, hacen retiro y terminan con una comida fraternal.

También pueden optar por ello personas individuales que necesitan silencio y oración.

Destacamos la Pastoral de Acogida, que nos lleva a estar disponibles y atentas a las necesidades de todo tipo, que tengan las personas que acogemos.,

En el caso de los peregrinos, la gente necesita, sobre todo , que se les escuche, en una atmósfera de religiosidad y comprensión. Después de un largo camino de reflexión y cansancio físico, requieren un ambiente de paz para interiorizar lo vivido al caminar.

Ya mientras se realiza la inscripción y se les sella la credencial, van contando su experiencia de vida: el motivo por el que hacen el camino: unos por una promesa, otros por encontrarse en un momento de búsqueda, de conversión… Como casos curiosos: la pareja del Brasil, que lo hacen  como viaje de novios. El monje budista que sigue en búsqueda; o los estudiantes coreanos que quieren ampliar sus conocimientos religiosos.

Algunos llegan enfermos y les acompañamos al Centro de Salud para buscar una solución y poder continuar el camino.

En el encuentro con los peregrinos surge en ellos el deseo y la curiosidad de conocer algo de nuestra congregación y, ese es, a veces, el momento en el que, después de una pequeña narración sobre nuestros orígenes, visitamos la capilla y hacemos una breve oración que, después ellos ampliarán en algún rato.

Durante la cena se crea entre ellos lazos de amistad y viven una agradable convivencia que despiertan sentimientos y actitudes de solidaridad y ayuda mutua.

En esta tarea de ACOGIDA colabora toda la Comunidad: recepción, capilla, lavadero, comedor, limpieza, cocina. Todos estos servicios valoran mucho.

Nosotras también valoramos la amistad que nos brindan, la cercanía, en algunos momentos la confianza que nos tienen, al compartir aspectos de su vida personal. Mantenemos esta sana y estimada relación a través de correos, visitas y recuerdos que nos envían a través del tiempo.

Vivimos con entusiasmo esta pastoral que a nosotras nos parece viva y apasionante.

Bendecimos al Señor por esta oportunidad que nos pone cada día de permaneces a los hermanos que nos visitan. “PORQUE FUI FORASTERO Y ME ACOGISTEIS…”