Para ti es mi música Señor

Hoy es un día oportuno para agradecerle a Dios por ayudarme en el desarrollo de mi vocación, por cuidar de ella y fortalecerla. También por llamarme por mi nombre, porque ha hecho que desee lo que él desea que yo sea. Gracias Señor por el hermoso regalo de mi vocación.

Quiero agradecerle a mi familia por estar en los momentos más importantes de mi vida, como es este. Gracias por cuidar de mí, por sus consejos y por querer lo mejor para mí, para que fuera mejor persona.

Agradezco a mucho a la comunidad cristiana de El Quemado por acompañarme en mi proceso vacacional y ser testimonio de personas comprometidas.

No podría, dejar de mencionar aquellas hermanas que me han enriquecido en la formación. En particular a Laureana; por animarme y creer en mi vocación, y por las tantas veces en que me supo ofrecer su apoyo, y por darme confianza. Gracias a Yocasta, que aunque no está presente, sé que está orando por mí; gracias por ser aquella hermana que siempre tenía un consejo para darme y por enseñarme a madurar. También tengo mucho que agradecer a Ruth en este último período que ha sabido valorar lo positivo de mi persona y confrontarme en los momentos que no he reaccionado adecuadamente y a cada una de las hermanas con las que he convivido.

Gracias al Padre Ramón por su disponibilidad, al aceptar acompañarme en este paso definitivo e importante para mí.

«Que tu música Señor siga resonando en mi vida hasta la eternidad.»