¿ NUNCA HAN TROPEZADO CON UNA HERMANA FILIPENSE? (PREGUNTO)

          No saben lo que se están perdiendo, tropezar con una hermana filipense es como encontrar un diamante, porque la misión de las hermanas es un hermoso regalo para el mundo;  Nuestro padre  Dios lo ha envuelto con amor para enviárnoslo. Tan sólo ver con la  sencillez que viven, la alegría que transmiten, la libertad con que actúan, siempre solicitas para ayudar a los que las necesitan y el valor que le dan a la oración en su vida y el empeño que ponen para que nosotros aprendamos a orar. Es de gran orgullo tenerla en nuestra comunidad de Zaza.
           Al hablar  del valor de oración, desde mi experiencia puedo decirle que mi vida ha cambiado mucho a partir de que comencé Los Ejercicios Espirituales en la Vida Diaria de San Ignacio de Loyola; mi fe se ha fortalecido, cada vez más me apasiona la vida de Jesús , el orar con los Evangelios me lleva a ser más   fraterna con los demás, enfrentar las dificultades de otra manera y  mi vocación de catequista y misionera es  una respuesta de mi amor por  Jesús para continuar su misión; siento un fuego en mi corazón que no puedo quedarme indiferente ante tanta gente  que necesita conocer y experimentar el amor y perdón de Dios que he sentido en mi propia vida en el encuentro con  Jesús.
          En los E.V.C  hay una petición en la segunda semana que  San Ignacio insiste mucho y que me ha marcado la vida y quiero compartirla con ustedes y es” Conocer internamente a Jesús para más amarlo  y seguirlo” Este conocimiento de Jesús me ha permitido conocerme más  y crecer en el amor a Dios, a mi familia y a mí misma.
          En esta última semana de los de los E.V.C. me sucedió algo con mi esposo , quienes vamos a cumplir  este año 50 años de casados , tenemos  dos hijos y al regresar de la casa de mi hija me comenta” He encontrado a mi hija tan linda y tan cambiada(es que está enamorada) , lo comente con ella del cambió que tenia y lo linda que estaba cada día , y no solo ella  hasta  tu mamá se le ha notado el cambio”. Me dije para mi (E.V.C)El poder reconocer el amor de Dios en mi vida  me ha llevado a tener una actitud de querer “en  todo amar y servir”. Siendo presencia de Dios ante  los demás.
Esther Cruz, Cruz
                   Catequista y misionera, Zaza del Medio, Sancti Spíritus.