NOCIAS DESDE MÉXICO

          Queremos compartir nuestra alegría al informarles que ya hemos concluido la construcción del CENTRO SOCIAL COMUNITARIO «CRISTO OBRERO», aquí en Ezequiel Montes, Querétaro. Gracias a Dios y a todos los apoyos recibidos de personas e instituciones, incluyendo a nuestra Congregación, que tan generosamente  se solidarizaron con este proyecto  de Evangelización y promoción  integral  para mujeres y  niños de escasos recursos de esta población.

          El día 16 de febrero fue la inauguración bendición, a la que asistieron unas 800 personas entre bienhechores, amigos y estudiantes del Centro. Presidió esta ceremonia  oficial   la Señora Sandra Albarrán de Calzada, Presidenta del DIF (Sistema de Desarrollo Integral de la Familia) Estatal  pues esta institución ejecutó la obra  por participar en ella dinero federal  y estatal desde el programa 3×1 para migrantes.

          A continuación fue la Eucaristía  de acción de gracias presidida por nuestro Sr. Obispo de Querétaro Dn. Faustino Armendáriz Jiménez, en la que dimos gracias a Dios por todos los bienhechores que hicieron posible esta obra. Comentaba Dn. Faustino que estas obras sociales son obras de amor, pues sólo desde un amor apasionado por el Señor y los pobres se pueden realizar.

          Quiero citar también un párrafo del mensaje que ese día nos dirigió Dn. Juan Trejo Feregrino, presidente del Patronato del Centro: «Hoy este edificio es un ejemplo de que si todos trabajamos para un objetivo, no hay imposibles, este Centro será un lugar de encuentro abierto, para todos, donde se aprende enseñando y se enseña aprendiendo». Palabras avaladas por varios de los asesores (monitoras/es) actuales que llegaron al Centro para participar en alguno de los talleres y después se han quedado apoyando con sus trabajos y conocimientos a otros hermanos que como ellos, buscan el espacio que les dé la oportunidad de crecer como personas y capacitarse para trabajar. Espacio también donde maestras/os jubilados con gran alegría y generosidad dan unas horas de su tiempo libre para apoyar en la regularización de los niños, asesorar a los adultos que aprenden a leer y a escribir o cursan su primaria o secundaria, etc.
Este logro abre una puerta y da una oportunidad a los pobres de esta localidad de seguirse superando humanamente y capacitarse para trabajar y así abrirse paso en la vida.

De esto dan fe:

– los niños que se les apoya en matemáticas así como en lectura, escritura, computación, y se les forma en valores humanos y cristianos.
– los numerosos grupos de mujeres que aprenden repostería, computación, corte y confección, medicina alternativa, desarrollo humano, bisutería, etc…
– los grupos de personas: mujeres, hombres y jóvenes que aprenden a leer y escribir, que obtienen un certificado de nivel primaria o secundaria;
– los jóvenes que encuentran un lugar de formación humana y cristiana que les posibilita para encontrar su lugar en la sociedad y en la Iglesia y se capacitan para ser misioneras/os en otras zonas del País;
– las numerosas personas de la tercera edad que encuentran un espacio de acogida y alegría, donde realizan actividades manuales y culturales y conviven fraternalmente;
– las Religiosas Filipenses que somos bendecidas por Dios con un espacio propio donde realizar nuestra misión desde el Carisma de nuestros Fundadores.

          Somos conscientes de que la lucha sigue pues nos falta aún el equipamiento, el que tenemos es mínimo y ya deteriorado, así como una capilla que haga manifiesta y cercana la presencia de Jesús Sacramentado a todas y todos las que allí acuden.

          Pero tenemos también la confianza de que el Señor, que inició esta obra buena la llevará a feliz término, pues El más que nadie quiere la vida en abundancia para todos sus hijos e hijas.

         Anexamos algunas fotografías y un video con la reseña del evento de Inauguración-Bendición que expresan sin palabras, la gran alegría de ver nuestro sueño logrado.

 Comunidad Filipense de Ezequiel Montes