Mi experiencia en la profesión perpetua de la Hna. Silvia Martínez

          Desde el día que recibí la invitación, esperaba con gran ilusión el 6 de Diciembre, día en que la Hna. Silvia Martínez profesaría sus votos perpetuos. Desde que la conocí en el Camino de Santiago en 2013 ha sido un gran apoyo en todos los sentidos, sobre todo en el vocacional. Con ella me doy cuenta de que si una amistad es de verdad, no importan las distancias. ¡Qué ilusión poderle acompañar en este día tan especial!

         Desde que llegué a la Iglesia sentí el calor de las Hermanas que me saludaban y me acogían. A las 17:30 comenzó la celebración, es a la primera profesión a la que asistía, daba gusto ver la alegría de Silvia ya en la procesión de entrada.

        Todo el rito de la profesión me llamó la atención y sobre todo la firmeza y la alegría con la que Silvia dio su «Sí» para siempre a Dios y cómo las hermanas la acogían en la Congregación. Si tengo que elegir los momentos que más me han gustado serían: la llamada, ya que me recuerda ese primer momento en el que descubres que Dios te llama por tu nombre para servirle y te hace libre para contestarle << Aquí estoy Señor>>, la lectura de la fórmula de la profesión, porque con ella se da el sí definitivo, tras años de discernimiento, en los cuáles la persona descubre que Cristo es quien llena su vida y decide entregarse por amor para servirle a Él y a los hermanos y la entrega del anillo, ya que esta alianza es el símbolo del pacto de amor perpetuo que Silvia ha realizado con Cristo.

         También me gustaron los momentos finales de la celebración el canto y la acción de gracias que expresaron palabras de agradecimiento salidas del corazón; y por último el poder cantar el Himno de la Congregación con las Hermanas me alegró mucho.

         Doy gracias a Dios por haber podido celebrar este día, por toda la Congregación, por las Hermanas que el Señor ha puesto y pondrá en mi camino; y le pido que acompañe siempre a Hna. Silvia en el camino en el que se ha afirmado con su «Sí» perpetuo.

                                                    Con cariño

                                                                      Mª Cristina Fernández

 Sevilla a 8 de Diciembre de 2015