Hola, solo para compartir!!! Hna. Mayra García

          La semana pasada estuve de taller con los Misioneros del Espíritu Santo en un encuentro de jóvenes de América Latina, fue un hermoso compartir, llenarme de energía, esa que desborda la juventud, pero también de mucha reflexión, muchos contenidos y muchos retos para tod@s aquell@s que deseamos trabajar al lado de las nuevas generaciones.

         Participamos en el taller algunas hermanas de otras congregaciones que deseábamos con todo el corazón, escuchar lo que los jóvenes tenían que decir para encontrar pistas que nos ayudaran en nuestro trabajo pastoral, y así fue, hubo un pequeño reclamo que nos decía: ¿DÓNDE ESTÁN? unido a un extraordinario ¿NO TENGAN MIEDO?, nosotr@s también las queremos acompañar, decían y que se acomoden como en un columpio (signo que presentaron) y empujarlas para que se animen a andar con nosotr@ l@s jóvenes.

          Más tarde el P. Leonardo me preguntaba, cómo me sentía, y yo sin dudarlo le contesté que me sentía en el Paraíso, frente a la oportunidad que cualquier asesor de juventud desea, estar ahí de frente escuchándoles y ESCUCHANDOLE a través de sus chicos, l@s jóvenes, esos que Él mismo pidió dejasen que se acercaran a Él.
          El encuentro terminó y mi corazón y pensamiento no se dan abasto para tantas ideas, proyectos, sentimientos que me fueron regalados, llega la hora de hacer paz y presentarle al Señor todo lo bueno que me sucedió y dar gracias por tantos regalos recibidos, entonces me acerco a nuestra M. Gertrudis, a ella porque es mujer como , y necesitaba que me escuchara, al final resonaron en mi sus palabras “Darse y darlo todo” que hoy tienen un nuevo significado en mi vida, ese darlo todo, no es solamente lo que tengo sino lo que aún ni siquiera sé, es un impulso a dar lo que siquiera aún no tengo, lo que estamos llamadas a ser, a renovarnos cada día, a aprender los nuevos lenguajes de la humanidad, a aprender a caminar al lado de lo diferente lo que a veces nos da miedo, a ser valientes como ella.
         Muchas veces me he imaginado a nuestra madre Gertrudis a través de la ventana contemplando la realidad, hoy le pido su sensibilidad para mirar y sentir las realidades que nos convocan, hoy pido su fuerza para bajar del balcón como ella lo hizo, sentirme lanzada como en un columpio, ejemplo con el que los jóvenes nos animaban, y saber vivir al lado de los jóvenes. Solicito el consejo de nuestro P. Marcos para saber conducirme y que caminando detrás de Jesús puedan SUCEDER cosas que nos lleven siempre a la construcción del Reino.
                                     Hna. Mayra García Compeán RF