¡ HA RESUCITADO !

¡PORQUE EL VIVE Y VIVIFICA! ¡ALELUYA!,
¡ALEGREMONOS ¡
Renovemos, restauremos todo en El, dando vida.

 ¡HOY! EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN ,  Domingo de Pascua, es el día de las cadenas rotas, el día en que toda atadura se rompe y la luz viene con fuerza para iluminar y disipar todas las tinieblas.

Este es el día en que el amor ha vencido a la muerte y la esperanza nace en los corazones de todos los creyentes. ¡Publiquemos  con nuestra vida entregada la alegría de la Pascua.!

Celebremos con gozo que Jesús ha resucitado, Él vive y está con nosotros para probar que realmente, la vida tiene sentido, que podemos salvarnos, vencer todo sepulcro, vencer todo signo de muerte , vencer el pecado que anula , oscurece  e introduce en la  tiniebla.

El, es el VIVIENTE que vivifica todo lo que mira, todo lo que toca, porque cuando mira y toca, ama. El, que se ha entregado por Amor, Jesús, por la fuerza del mismo AMOR, da la vida y la recobra,  resucita y su alianza permanece para siempre dándonos la fuerza necesaria para seguir adelante, para mantener viva la esperanza, el sentido, para restaurar lo roto.

Si Cristo no hubiese resucitado de entre los muertos, la esperanza habría quedado junto a Él sepultada en la tumba. Pero él no está muerto, Él vive para siempre y por lo tanto tenemos esperanza  y garantía en sus promesas. El viviente, vivifica, salva , restaura,  levanta lo caído.

El pecado, el desamor, el egoísmo,  sin misericordia nos esclaviza a la muerte (Romanos 6: 16-20, Efesios 2,1).Pero Cristo se levanto con poder y cada Domingo de Pascua lo revivimos, El ha cancelado nuestra deuda  con el poder de su amor hecho entrega plena en la  cruz y  poder vivificador en  su resurrección.

HOY, Domingo de Pascua,  día de gozo pleno porque   revivimos el gran signo del  triunfo del bien sobre el mal.

Hoy,  Domingo de Resurrección, es el día en el que el todo el Cielo se estremeció, en el que los ángeles bajaron al mundo y anunciaron que la luz gloriosa seguía viva y presente para iluminar nuestra oscuridad para vencer las tinieblas del  camino de vida.

Jesús , el viviente que vivifica, se ha levantado de entre las sombras y ha derrotado a la muerte. Por eso la resurrección de Jesús marca el triunfo del bien sobre el mal,  sobre el pecado y la muerte. Es la prueba definitiva para aquellos que confían en Dios y aceptan a Cristo redentor vivificador  porque no solo nos  resucitará de entre los muertos en el día final, sino que nos saca y salva de los sepulcros de cada día, de cada desesperanza, de cada oscuridad.

El, el Cristo resucitó, para demostrar que Dios esparció su amor por todas las naciones, no sólo a Israel, sino también a las de Europa, Asia, África, América y Oceanía,  a todo el mundo. Y a nosotras nos toca testificarlo y proclamarlo con nuestra vida.

La muerte y resurrección de Jesús no sólo nos reconcilia con Dios, sino que nos reconcilia a unos con otros a través de la esperanza y el amor. Estamos llamadas al rencuentro, a la reconciliación, a ser hacedoras de PAZ, porque el viviente nos ha rescatado y abierto el camino que vence al mal con el bien.

La Resurrección de Jesús es lo suficientemente poderosa como para sostener la fe, la esperanza y el amor en todas las personas, en todos los rincones del mundo. Resucitemos con EL, hoy es otra oportunidad.

Hermanas:

Acoger la Resurrección, es acoger la vida.

Acoger la Resurrección, es acoger el Amor

Vivir la Pascua es sentirse viva, vivificada, salvada.

Vivir la Pascua es estar llamada a trasladar amor a salvar por el Amor, a imitar a Jesús  el VIVIENTE, dando VIDA.

Renovar todas las cosas en ÉL, al sentirnos resucitadas

          ¡Feliz  día de la  Resurrección!

                                                                        2019