GRACIAS SEÑOR POR EL DON DE LA VOCACIÓN

          El pasado 2 de febrero la Delegación de Chile acompañó y celebró el nuevo paso en su formación de la joven Carolina Quezada que hizo su ingreso al noviciado. A través de esta nota compartimos sus palabra de gratitud hacia Dios y hacia quienes la acompañan en su caminar vocacional.

           «Agradezco inmensamente a Dios por esta bella semilla de amor, fe y esperanza que ha sembrado en mi corazón, la cual llamamos vocación; es el Señor quien llama y el día 2 de Febrero, gracias a la compañía de María Santísima y San José en la celebración de la Presentación del Niño en el Templo, he respondido a ese llamado por medio de la guía del Espíritu Santo para comenzar la etapa del Noviciado, rodeada del cariño de las Religiosas Filipenses, familiares y amigos.

          Toda la formación que he recibido, la orientación y el apoyo de cada Hermana, me han ayudado a ir comprendiendo cada día un poco más sobre como nuestros queridos Padres Fundadores y San Felipe Neri se dejaron envolver por el amor a Dios y a los hermanos. Es así como yo también deseo vivir enamorada de Cristo, viviendo acorde a los pilares fundamentales de nuestra Congregación y entregarme por completa a la misión que hoy el Señor me llama a vivir.

          Reitero mi agradecimiento a la Congregación por las infinitas oportunidades que me han otorgado para encontrarme personalmente con el Señor por medio de los Ejercicios Espirituales, los cuales han sido fundamentales en mi vida, para que a través del silencio y soledad, pudiese ir descubriendo lo que Dios desea de mi.

          Pido al Señor, me dé un corazón humilde para que me deje moldear por tan bello carisma y que el Espíritu Santo siempre sea mi guía y luz en medio de toda adversidad para que yo pueda serle fiel y seguir respondiendo con fidelidad al llamado que Él me ha hecho, si es su voluntad».

                            Carolina Quezada Ramos

                                Novicia Filipense