ESMERALDA DESDE COCHIN

Queridas Hermanas, hace 15 días que estoy en estas tierras asiáticas específicamente en Cochín- Kerala (India) y la palabra que nace desde lo más profundo de mi corazón es GRACIAS, gracias en primer lugar a Dios por permitirme vivir esta hermosa experiencia y luego a la Congregación por confiar en mí y darme esta oportunidad de dar a conocer a otras gentes, a otras culturas y a otras realidades nuestro Carisma. Cochín es una ciudad que está al sur de la India, tiene más o menos 2 millones de habitantes, solo el 8% es Católico, de tres ritos diferentes incluyendo el Latino, al que pertenecemos nosotras, la otra parte es musulmana, hinduista y otras minorías, desconocidas para nosotras; la ciudad es muy grande, solo que casi todo está por hacer, no hay agua potable en la mayoría de las casas, hay mucha basura por todas las calles, aguas residuales y estancadas que pasan por las viviendas, hay muy pocas señales de tránsito y el ruido por toda la ciudad es muy fuerte, las altas temperaturas que agobian mucho y los mosquitos que nunca se quedan quietos…. Pensarán que es una ciudad muy terrible, pero no es así, eso es parte de la injusticia que se da en todos los pueblos y los bienes mal distribuidos en el mundo. Hay otras realidades que la hacen ver bella a la ciudad y es su gente, todos te sonríen y se te acercan con una mirada profunda, cercana, sencilla, amable, serena y es ahí donde descubro que Dios se hace presente, que sigue naciendo y que me da la oportunidad de hacerme pequeña para poderlo contemplar y celebrar su nacimiento. En este momento lo único que estoy haciendo es tratar de conocer, dejarme contagiar de su dulzura y profundidad y luchando con las lenguas que me rodean, el inglés, el malayalam y el italiano. De corazón para cada una deseo UNA FELIZ NAVIDAD y que sea la estrella que dirigió a los pastores la que nos guie por el camino y nos haga ver la luz que nace en el pesebre. Sigo contando con sus oraciones y su fraternidad. Un abrazo. Esmeralda