El jubileo de mi Jubilación

            Tras mi última etapa como docente, de 22 años en los IES Públicos del V Centenario y del Valle Inclán de Sevilla, me ha llegado el momento de la «Jubilación» en dicho medio; ahora, si cabe, estoy más cogida pero es de otra manera. Han sido unos años muy duros y por lo mismo apasionantes, de lucha y desgaste por defender el derecho de niños y jóvenes a una educación integral. Ellos han sido mi alegría y mi corona.
           Supongo que la experiencia fuerte que he vivido, y voy a tratar de comunicaros, la suscribiríais la mayoría de vosotros. Me han agradecido, sobre todo, que he estado muy cerca de ellos, que me he interesado de corazón por cada uno, que les he tratado de ayudar en todo lo que he podido. Me dicen que han aprendido mucho y en todos los sentidos; no solo contenidos, que también,  sino que les he ayudado a abrir los ojos a la situación por la que atraviesa gran parte de la humanidad, a tener criterio para conducirse en la vida, a ser mejores personas, el sentido del respeto absoluto al otro por el mero hecho de ser persona con todo lo que conlleva, el sentido de la solidaridad responsable etc… Al parecer se quedan con la imagen que les he intentado transmitido de Dios, que es Padre infinitamente misericordioso y que esta experiencia nos lleva a ser y comportarnos como hermanos.
           Con algunos alumnos y grupos la despedida ha sido muy entrañable y emocionante. Una rosa blanca que al depositarla en el búcaro, con las florecillas de la corona de mi hermano Toño que conservamos en la Capilla, me invadió su presencia y sentí su abrazo gozoso por mi júbilo; es cuando me di cuenta de que él se me había adelantado en el gozo inefable del Júbilo Eterno… casi nada. Su sonrisa, dibujada como la tengo en el alma, ese día y en ese momento recobró un resplandor singular…
            Al parecer los alumnos del IES me están echando mucho de menos; me lo comunican de continuo por el barrio, por lo que ya se está organizando algún grupo de cara al próximo Curso para seguir el proceso de acompañamiento en su crecimiento. Muy bueno que lo pidan ellos mismos.
           El día 2 de Junio de 2012 celebramos como cada año las Jornadas de Fin de Curso todos los Profesores de Religión de Sevilla y provincia, presididas por el Arzobispo y el Delegado de Enseñanza. En ellas recibimos un homenaje los profesores que nos jubilamos en este Curso. Yo alcancé a pronunciar como despedida esta acción de gracias:
           Gracias a la Delegación Diocesana de Educación que me ha permitido estos 22  años que llevo en Sevilla realizar mi misión como RR. Filipense Misionera de Enseñanza, en una evangelización muy directa a través de las clases de Religión en Centros Públicos.
 Gracias a los hermanos y hermanas que me he encontrado en el camino y con quienes he compartido – los duros trabajos por el Evangelio-. 
           Gracias a los alumnos y alumnas que han pasado por mis aulas (algunos hijos vuestros) que han sido mi alegría y mi corona.
          Al concluir esta etapa de docencia en Centros Educativos, coincido plenamente con los sentimiento de S. Pablo cuando dice – He combatido bien mi combate, he mantenido la fe, ahora me aguarda la corona de júbilo… – que en mi caso son los hermanos africanos que llegan hasta nosotros tras una travesía durísima y estremecedora del desierto y en pateras… Se lo merecen todo, me están robando el corazón. En mi relación entrañable con ellos voy concluyendo que les necesitamos tanto o más como ellos a nosotros…
           Os llevo en el corazón, oro por vosotros para que os mantengáis firmes hasta el final. Que el Señor os bendiga y María Madre sea vuestra luz en el camino.
          Ayuntamiento también  reconoce la tarea Educativa a través de los diplomas que estais viendo, abajo del artículo.

  • De mi comunidad:

               «Querida Ana: Hoy estrenas un nuevo año de tu vida; comienzas una etapa distinta, atrás quedan sueños y luchas, y por el camino muchos alumnos y alumnas agradecidos de lo que les ayudaste a descubrir cómo Dios los ama.
               Pedimos por ti para que esa jubilación siga siendo compromiso con tu propia vocación y gozo por lo que el Señor te ha regalado. ¡Felicidades!. 
            
                           Con mucho cariño, tu Comunidad»
  • De los alumnos: 

    Ha sido una profesora que ha marcado mi vida.
    Gracias a ti he crecido como persona; he crecido en la fe.
    Será muy difícil superar sus clases porque eran muy profundas y ayudaban a reflexionar.
    Siempre tendremos presente lo buena que fue con nosotros y todo lo  que nos  has ayudado contándonos sus experiencias.
    Ana, nos conocemos desde hace muy poco tiempo, pero me has enseñado Lo que necesitaba. Que Dios nunca deje tu camino por el que Él te guía.
    Te echaremos de menos siempre.
    Que el Señor te devuelva el ciento por uno de todo lo que nos has dado de manera gratuita. Que sepas que nos has ayudado mucho, que rezaremos por ti como esperamos que lo hagas por nosotros. ¡Gracias por todo!
    Has estado siempre presente para llevarnos por el buen camino.
    Que sigas haciendo tanto bien como nos has    hecho a nosotros.
    Que en tu corazón quede nuestro recuerdo, nosotros te recordaremos siempre y  sabemos que no nos olvidarás.      ¡Te queremos!
  • Del Claustro de Profesores: 

    «Con todo nuestro cariño de tus compañeros (listado)…
                  Te deseamos lo mejor».

     Pues que así sea… Aunque para mí, como para todos, yo creo que lo mejor está aún por llegar, aunque aquí lo vayamos saboreando de alguna manera. Con S. Felipe Neri yo también digo: ¡Prefiero el Paraíso!
  • De Isaías (dedicatorias a tres profes en sus libros):

     Para Mila, amiga de mi querida hermana Ana, con quien tantas cosas has compartido. Este libro que demuestra, como tú bien sabes, que en materia de igualdad, cualquier tiempo pasado fue peor. Con todo el cariño del mundo.
    P.D. A Jose también le interesará.

           Para los profesores/as, alumnos/alumnas del Dto. De Filosofía del IES «Valle Inclán», os ayudará a comprender, como a mí me ayudó al escribir, que en materia de igualdad por mucho que quede por hacer, cualquier tiempo pasado fue peor. Con todo el cariño del mundo.

           Para José Antonio y Manoli, hermanísimos de mi hermana Ana. Espero que lo disfrutéis tanto como yo lo disfruté al escribirlo. Si os gusta hacerlo circular entre vuestra gente. Con todo el cariño del mundo.

         Gracias a los alumnos y alumnas que han pasado por mis aulas (algunos hijos vuestros) que han sido mi alegría y mi corona.
          Al concluir esta etapa de docencia en Centros Educativos, coincido plenamente con los sentimiento de S. Pablo cuando dice – He combatido bien mi combate, he mantenido la fe, ahora me aguarda la corona de júbilo… – que en mi caso son los hermanos africanos que llegan hasta nosotros tras una travesía durísima y estremecedora del desierto y en pateras… Se lo merecen todo, me están robando el corazón. En mi relación entrañable con ellos voy concluyendo que les necesitamos tanto o más como ellos a nosotros…
           Os llevo en el corazón, oro por vosotros para que os mantengáis firmes hasta el final. Que el Señor os bendiga y María Madre sea vuestra luz en el camino.