EJERCICIOS ESPIRITUALES Y ASAMBLEA ANUAL DELEGACIÓN DE COLOMBIA

Queridas Hermanas, desde Pasto, capital del departamento de Nariño, tierra del cuy y de grandes artesanos que con sus manos dan vida y colorido a personajes de mitos y leyendas, protagonistas de su cultura ancestral, queremos compartirles la alegría de estos días llenos de mucha riqueza espiritual por los retiros, y por los frutos que se ven reflejados en los proyectos realizados dentro de cada comunidad a lo largo del año, gracias a esa presencia del espíritu de Dios que nos conduce en nuestro diario vivir. Llegamos a esta ciudad, y aunque las tardes eran grises y lluviosas, los paisajes majestuosos salían a nuestro encuentro y extendían sus brazos para darnos la bienvenida y hacernos sentir que esta también es nuestra tierra, y que el frío era solo externo porque estaba lleno de mucho calor humano, por sus gentes que nos hicieron sentir como en nuestro hogar. El padre Mauricio Moreno, Sacerdote Jesuita, fue quien nos orientó y guió. Comenzamos repasando nuestra historia personal, además de ver cómo hemos estado viviendo este tiempo; seguimos reflexionando sobre lo que nos hace felices y sobre aquello que nos impide alcanzar la felicidad. Descubríamos una vez más que éramos llamadas al seguimiento del rey eternal, donde tanto amor por Él nos hacía seguirlo. El Señor se valió de este sacerdote, para recordarnos nuestros compromisos como seguidoras suyas; él a través de sus profundas reflexiones y con los variados recursos metodológicos que utilizó, nos fue llevando a descubrir la presencia de Dios en nuestra vida desde el servicio y la entrega generosa a los más pobres y en Él desgastarnos en bien de los hermanos que tanto lo necesitan, a seguirle fielmente en la misión que la Congregación nos entrega, viviendo en radicalidad nuestra Consagración; a la vez nos invitaba a estar resucitadas para la tarea que Él nos encomienda, para hacer de nuestra vida una obra de arte en la que el artesano es Dios. Este sacerdote, nos invitó a expresar a través de unos trabajos manuales nuestro principio y fundamento; en el cual todas coincidíamos en que lo que nos mueve a realizar nuestro ser es el mismo Dios. La Asamblea de Delegación, fue el espacio para recoger los frutos del trabajo realizado desde los proyectos en cada casa a lo largo del año en curso y para proyectar nuestro carisma desde la planeación del trabajo a realizar. También con gozo nos reunimos el 23 de diciembre para asistir a la Consagración total de la Hermana María Judith Díaz del Castillo quien hizo sus votos perpetuos, aprovechando que estábamos reunidas las Hermanas de Delegación. Terminamos este encuentro anual con la solemne celebración de la navidad, y a partir del 25 se dio inicio un periodo de descanso y de compartir con las familias.