CELEBRACIÓN DE LA GLORIFICACIÓN DE MI HERMANO FCO. JAVIER

          Para las hermanas en España y más allá de los mares, y amigos que os hubiera gustado pero no habéis podido estar en esta celebración del Tránsito de mi hermano Javi os envío este comunicado:

          Francisco Javier, el segundo de 12 hermanos y el que se quedó siempre en Palencia por lo que ha venido a ser nuestro segundo padre y columna para mi madre, cuando quedó viuda con 8 hijos en casa. En su rostro siempre resplandeció su corazón de oro

          A primeros de este mes de Setiembre, nos avisan a todos los hermanos, de repente, que vayamos urgentemente a Palencia que Javi está muy grave (un cáncer de páncreas le había invadido sin dar ninguna señal de vida, los palentinos le vieron 14 días antes de fallecer, feliz con su bici dando una vuelta a orillas del Rio Carrión, como solía hacer). Como nunca ha estado enfermo, el corazón ha estado latiendo más de la cuenta y por eso han sido días de mucha angustia para él y para nosotros, que sabíamos que no tenía salida. Ha estado rodeado permanentemente de sus  cinco hijos y sus diez hermanos.
          Cinco días antes de fallecer me pregunta si creo que es el final; le dije que yo no sabía si iba a vivir el próximo año, que estamos en los brazos del Padre. Pero que tanto él como yo ya habíamos vivido y nuestras vidas habían sido fecundas… La siguiente pregunta fue si iba a haber operación (le habían engañado con una operación de una úlcera gástrica en el estómago), yo le dije que me parecía que los médicos no consideraban oportuna la operación, él iba escuchándome con suma paz. En fin, sin decirle todo, creo que le empisté de tal manera que al día siguiente el saludo al entrar en la habitación, que estaba sólo con mi hermano mayor, Ángel, fue: “Ana, hazme la Recomendación del alma” (…).
   
          Y, a continuación, nos convocó a todos los hermanos para despedirnos y decirnos lo mucho que nos quería, pedirnos perdón y que todo lo que tenía era nuestros. Le dijimos que había tenido cinco hijos y que había sido nuestro segundo padre; yo le dije que ya nos había dado lo mejor y más valioso de su vida: el tesoro de su corazón.

          A partir de entonces ya pudimos rezar abiertamente y él asentía con su cabeza y su deseo lo leíamos en su semblante:

         El saludo matutino era: Hno. Francisco Javier, Paz y Bien. (abriendo los ojos respondía con una leve sonrisa)

    La bendición de Francisco de Asís:
                El Señor te bendiga y te guarde.
                Te muestre su rostro y tenga piedad de ti.
                Te dirija su mirada y te de la paz. El Señor te bendiga.

    El Salmo 23 “El Señor es mi pastor”(…)

“Javi, espera en el Señor, se valiente, ten ánimo, espera en el Señor”

“Yo soy la Resurrección y la vida. El que crea en mí aunque muera vivirá.
  Y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre”

          Otros testimonio:
                      ⦁    Méteme, Señor, en tu misterioso pecho pues vengo deshecho del duro bregar. (Unamuno)
                      ⦁    Te conocía solo de oídas, ahora mis ojos te ven. (Job).
 
          Tres días antes de expirar le sedaron y se mantuvo jadeante, ya no vimos más sus ojos azules… Y el día de la “Exaltación de la Santa Cruz”, a las doce de medio día celebrando con Ángel      la  Eucaristía, allí en el Hospital, le pedí al Señor que lo arrebatara al Paraíso, era un auténtico Cristo.  Al terminar la Eucaristía nos avisaron que estaba partiendo…

           Hicimos una corona en torno a él, hijos y hermanos, y tras la oración de los hijos y el Canto a la Virgen, Estrella de los Mares (que cada año cantaba, con Ángel y sus compañeros antiguos   alumnos jesuitas, en Carrión) así fue entrando en la Gloria.

 1.    Estrella de los mares,  Estrella de los mares
        cuyos reflejos, cuyos reflejos en mis ojos de niño
        resplandecieron, resplandecieron.

    Te acuerdas , Madre; te acuerdas, Madre
     a tus pies cuantas veces recé la Salve, recé la Salve.

2. Del mundo en los peligros,  del mundo en los peligros
    ay, no me dejes, ay, no me dejes;
    y a recoger mi alma, ven en mi muerte, ven en mi muerte.

                 Que sólo quiero, que sólo quiero, asido de tu mano,
                 volar al cielo, volar al cielo.

          Lo último que le susurré al oído fue: Javi, la Virgen de la Piedad (era víspera de la Dolorosa), los ángeles y santos: papá y mamá con Toño, San Francisco de Asís y San Felipe Neri salen a tu encuentro en el Paraíso.

CELEBRACIÓN ÍNTIMA EN EL TANATORIO:

           Querido Javi, sabemos que vives y ahora tu ser profundo, tu espíritu, está con nosotros y vamos a seguir contando contigo como siempre lo hemos hecho. Sabiendo que a partir de ahora ya no hay nada que nos distancie de ti.
          Adolescente acompañaste a Ángel al seminario. Al dejar el seminario ganaste las oposiciones en la C. de Ahorros, y junto a papá te convertiste en nuestro segundo padre. Y desde entonces siempre has estado disponible, al servicio de todos, al pie de cuantos hemos sufrido alguna dolencia.
       Visitándonos a Asunción y a mí en Valladolid y conociendo la Cdad. de hermanas mayores, tomaste nota de una de nuestras inquietudes, una de ellas: Potenciar la Liturgia, fuente de vida y alegría espiritual para la Cdad. Y entonces nos regalaste un teclado de órgano y nos acompañaste feliz en las primeras celebraciones que tuvimos con él. A partir de ahora cada vez que la hna. Asunción dé los primeros acordes, allí estarás, Javi; y nos sentiremos en comunión profunda contigo, celebrando a través de la Liturgia el triunfo de la vida sobre la muerte, el triunfo de la luz y de la verdad plena que tú has perseguido a lo largo de toda tu vida.

    Quien me iba a decir a mí, hace un año, que tú partirías antes que yo al cielo; pero se ve que quieres seguir yendo por delante, silenciosa y amorosamente, abriéndonos camino.

    Te vas como has vivido: en la sencillez y humildad, en el silencio discreto y atento a todos y a cada uno hasta el final. Te vas llevándonos en el corazón, en la creencia en Jesucristo, tu Redentor y en el abandono en el Padre. Que su luz brille sobre tu rostro por toda la eternidad.

“Testamento del pájaro solitario” (Poema de Martín Descalzo) Proclamado por Ángel

Y entonces vio la luz. La luz que entraba por todas las ventanas de su vida
Vio que el dolor precipitó la huida y entendió que la muerte ya no estaba.

Morir sólo es morir. Morir se acaba. Morir es una hoguera fugitiva.
Es cruzar una puerta a la deriva; y encontrar lo que tanto se buscaba.

Acabar de llorar y hacer preguntas;  ver al Amor sin enigmas ni espejos;
descansar de vivir en la ternura; tener la paz, la luz, la casa juntas
y hallar, dejando los dolores lejos, la noche-luz tras tanta noche oscura…

CELEBRACIÓN EUCARISTICA EN LA CAPILLA DE NUESTRO COLEGIO (preside Dona y concelebran compañeros de Ángel y Javi del seminario)

          Bienvenidos a esta Celebración Eucarística que hoy hacemos en memoria de nuestro Hno. Javi.
         La celebración del tránsito de nuestros padre y hermano Toño lo hicimos en el ámbito de S. Francisco de Asís; ésta la hemos querido hacer en el ámbito de S. Felipe Neri. Dos santos que se dan de la mano y de cuyas virtudes ha participado Javi de modo excepcional por su sencillez y humildad, su austeridad personal y su magnanimidad con todos, el gusto por la naturaleza, el arte y la música, pero sobre todo por su amabilidad y caridad exquisita, cumbre de la sabiduría.

         Este es el Colegio al que mis padres nos quisieron traer para que recibiéramos una educación en valores cristianos bajo el influjo del carisma filipense, del que estaban enamorados. Como no era mixto solo pudieron disfrutar de él las cinco hermanas; y cuando ya se hizo mixto el parvulario, Luis e Isaías, los más pequeños, alcanzaron a venir.

        En este Colegio desde niños hemos vivido muchos acontecimientos: los domingos nuestros padres iban a ver a las monjas y mientras nosotros jugábamos en el patio. Recordamos celebrar allí la Noche Buena, en esa capilla tomamos el hábito nueve palentinas, y lo último ha sido la celebración de los 150 años de la llegada a Palencia de la Hnas Filipenses en la que estuvo Javi feliz con nosotros recorriendo las galerías y comentando la exposición de fotos, ya que en varias salíamos la familia.

       El Centro de esta celebración es la Pascua de Jesucristo a la que hoy se incorpora plenamente Javi participando de su muerte y resurrección, adentrándose en el Paraíso, en la mansión de la Luz perpetua con los ángeles y los santos.

       Conscientes, como él lo era, de que somos peregrinos, cantamos “Hacia ti, Morada Santa”. Este banquete es el preludio del Celestial, con este espíritu lo vamos a vivir y celebrar.

En el Libro de condolencias del Tanatorio, recogí algunas de mis hermanos:

* Javi, siempre con nosotros, nos dejas lo mejor de ti. Te queremos.

* Que la tierra te sea leve, tu hermana.

* Te hemos querido tanto que te llevaremos en el corazón toda la vida, y te voy a echar mucho   de menos.

* Amigo, hermano y confidente mío. Espérame en el Cielo.

* Nuestro segundo padre siempre pendiente de cada uno, sigue velando por nosotros. Vives y te    quedas entre    nosotros. Hermano y amigo fiel hasta el final.