CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA CON LAS A. A. DEL COLEGIO DE VALLADOLID (27 de Mayo)

El día 26 celebramos en Comunidad con la solemnidad que el acontecimiento  requería, la Fiesta de S. Felipe, y al día siguiente, como si no se hubiese pasado la hoja del calendario, volvimos a repetir la celebración acompañadas de las A.A. siempre tan alegres al reencontrarse y reencontrarnos.
Celebró la Eucaristía el P. Jesús Royo (S.J) muy integrado en el ambiente festivo y en el espíritu Filipense que nos envolvía. Transcribimos parte de la Homilía:
   “Toda celebración de A.A. se caracteriza por notas  comunes que la convierten en una fiesta entrañable y de profunda alegría.
      Encuentro de compañeras y, en muchos casos, de auténticas amigas, que habéis vivido  años cargados de ilusiones, de sueños, de proyectos; años en los que no faltó sin duda algún que otro sinsabor. Pero por encima de todo ello, sobrenada un sentimiento positivo, un buen recuerdo que es motivo de agradecimiento a Dios.
      Al mirar nuestras vidas, desde la atalaya en la que nos encontramos cada uno, tras más o menos años vividos, descubrimos a la luz de la fe, que el amor de Dios es fiel, que siempre nos ha acompañado, que nos  ha guiado a veces por caminos confusos y por cañadas oscuras. Y hoy toca dar gracias por esos años, sin duda  luminosos, alegres, en los que compartisteis amistad, trabajo, diversión… alegría de vivir.
      En todo Encuentro de A.A. se  respira  un “aire de familia”, un espíritu, unos valores que inspiran  la marca personal de cada institución educativa. Vosotras habéis respirado el carisma, el  aire de San Felipe Neri, el que respiraron también siglos antes los hermanos Marcos y Gertrudis Castañer, que les llevó a fundar la Congregación de las RR. Filipenses.    Ese tesoro que quisieron transmitir y que habéis recibido en herencia , el aire de familia que vivisteis  día a día, en el Colegio y que conocéis muy bien.
       La manera de transmitir a Dios de Felipe Neri fue la de Jesús: desde la humildad, la sencillez de vida, la alegría, la bondad, la cercanía  a los demás… valores que no están muy en alza en nuestra sociedad, pero que sabemos que son auténticos y fuente de verdadera felicidad; valores que habéis tenido la suerte de respirar durante vuestro años de educación con las Hnas. Filipenses y que han quedado sin duda grabados en lo profundo de vuestro corazón. Por todo ello hoy especialmente damos gracias a Dios”
                                                                 (Homilia del P. Jesús Royo, S.J.)
Se terminó la Fiesta con una comida fraternal, a la que acudieron algunas Hnas. en representación  de la Comunidad. Un día Filipense de verdad.
                                                                        Mª Asunción Alonso