BODAS DE ORO DE Mª LUISA MERINO, LOURDES PÉREZ Y Mª LUISA BUSTAMANTE

«50 AÑOS DE FIDELIDAD Y ENTREGA»

 

Junto a la primera profesión de Patricia que acabamos de celebrar, Lourdes,  Mª Luisa y yo queremos compartir con vosotros nuestros 50 años de profesión religiosa.

Las tres llegamos a Barcelona desde diferentes lugares, con historias diferentes y recorridos diferentes. No nos conocíamos pero había “Alguien” que nos unía, que nos había invitado a dejar nuestra casa, nuestra familia, nuestro ambiente, nuestros sueños de formar una nueva familia y le seguimos. Era Jesús de Nazaret.

Las tres sentíamos en el silencio de nuestro corazón las mismas palabras:

“Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía y antes que nacieses, te tenía consagrada”  ( Jeremías 1)

Y como a sus discípulos Jesús nos decía “Venid conmigo y os haré pescadores de hombres y ellos al instante dejando las redes le siguieron”  Mt 4

Han pasado 50 años desde nuestra profesión, desde el primer SI que pronunciamos.

Las tres, en la Congregación hemos tenido destinos diferentes, hemos seguido caminos diferentes, hemos vivido la ilusión y la desilusión, la fuerza y la debilidad, la seguridad y el miedo, la certeza y la duda, la soledad y la compañía, el llanto y la sonrisa, el amor que se entrega y el egoísmo, pero hemos recorrido con fidelidad el camino de nuestra vocación y siempre sus palabras han estado junto a nosotras:

“No temas, que Yo te he llamado por tu nombre. Tú eres mía. Si pasas por las aguas yo estoy contigo, si por los ríos no te anegarán, si andas por el fuego no te quemarás porque Yo soy Yahveh tu Dios, tu salvador y Yo te amo” Isaías 43

Las tres podemos hacer nuestro propio magnificat  como hizo María nuestra Patrona, porque el Señor ha hecho en nuestras vidas obras que no son nuestras, ha ido escribiendo, en estos años,  nuestra Historia de Salvación y  cambiando nuestros corazones y nuestras actitudes, haciéndonos descubrir cada vez más  su evangelio por caminos que probablemente nosotras no hubiésemos elegido. Pero su Amor ha permanecido siempre.

Por eso nuestros sentimientos son de alabanza y de profunda gratitud por su llamada, por la vida que nos ha regalado, por nuestras familias que nos transmitieron la Fe, por nuestra Congregación que nos acogió y por todos vosotros que formáis una  parte muy importante en el camino de fidelidad al Señor.

Hoy queremos celebrar esa llamada, este camino recorrido y volver a decir SI ante vosotros, nuestras hermanas de Congregación, familia y amigos porque el Señor continua dando todo el sentido a nuestras vidas, nos sigue impulsando a soñar, a luchar, a comenzar cada día y queremos seguir gastando esta vida que nos regala al servicio de cada uno de vosotros, de cada hombre y de cada mujer, de cada niño que esté en nuestro camino. Queremos seguir siendo testigos del Evangelio de Jesús y como dicen nuestras constituciones “Estar al servicio de la Iglesia y con especial atención a los más necesitados”