BENDICIÓN DEL CENTRO COMUNITARIO JESÚS OBRERO. MÉXICO.

           Mons. Armendáriz felicitó a las Hermanas Filipenses Misioneras de Enseñanaza y reconoció el trabajo de promoción humana que desarrollan  en la comunidad de Ezequiel Montes. Este centro comunitario tiene una vocación de ser consuelo a los necesitados siendo alegría para los rostros sufrientes atormentados por la ignorancia, la pobreza y la necesidad.

          «Las palabras son cortas en este día para expresar la gran alegría que tenemos. Esta obra tiene como objetivo la atención a las familias y en particular a las mujeres y los niños, es un espacio de encuentro fraterno y de superación humana y para capacitación en el trabajo. Sabiendo de la necesidad y del hambre de Dios para que las familias tengan esa vida de Dios».

          Muchos logros y satisfacciones de quienes han pasado y pasarán por esta obra social en donde todos tienen oportunidad de una vida digna. El señor obispo Don Faustino destacó que Dios se hace presente con obras y este Centro Comunitario de Jesús Obrero recuerda a todos el amor de Dios.

         Acompañó en la bendición de este espacio de promoción comunitaria el Sr. Cura Pbro. Francisco Javier Jiménez López, párroco de la Divina Providencia en Ezequiel Montes.

          Las Hermanas Filipenses Misioneras continuarán su labor pastoral en el Centro Social Comunitario «Cristo Obrero» donde atenderá con cursos de capacitación para el trabajo, clases de regularización para menores y de alfabetización para los adultos, en un edificio de 545 metros cuadrados.