LA VIVENCIA DE MI SÍ

Una vez más este 21 de enero renové mi SÍ al Señor, la mía no será la mejor respuesta, pero lo que puedo decir es que se trata de una respuesta sincera que me brota del corazón y que me impulsa a seguir confiando en el Señor y a dar lo mejor de mí a pesar de mis limitaciones humanas.

Día de la Altagracia, renovación de mis votos y entrega a Jesús a través de mi Congregación de Religiosas Filipenses. Y vuelvo a reafirmar la cita con la que Él me llama cada día: «Me has seducido Señor, y me deje seducir por ti, has sido tú más fuerte que yo» (Jeremías 20,  7)

 

Renuevo mis votos al Señor y doy gracias porque a pesar de mis fragilidades y limitaciones, me sigue llamando a dar los mejores años de mi vida como Religiosa Filipense. Siento que me dice como al profeta Jeremías:Pero tú Larissa no temas, sierva mía… ni desmayes… Pues mira que acudo a salvarte desde lejos… Sí; haré que tengas alivio, de tus llagas te curaré« (Jeremías 30, 10. 17).

Doy gracias a Dios por mi acompañante espiritual la Hna. Laureana, quién me formó desde la libertad responsable y cuya humanidad y sensibilidad sembró con su ejemplo de coherencia y de confianza. Presta para escuchar más y darme apoyo con sus oraciones y corregirme con misericordia.

Y no puedo dejar de compartir con mis hermanas de Comunidad mi alegría . A todas nos une el mismo SÍ,  y juntas logramos mantener el rumbo que ante cualquier eventualidad me lleva al lado nuevamente de mi amado Jesús de Nazaret.  Mi deseo es que como dijo la CLAR en el año de la Vida Consagrada: vivamos y seamos la «Betania, la casa del encuentro, la comunidad de amor… corazón de humanidad»

Hna. Larissa Infante