Estuve preso y me visitaste. Mateo 25,36

Con gran alegría acompañé de manera espiritual a un grupo de mujeres  en dos retiros realizados en la cárcel de mujeres en Baní y San Cristóbal.

Al llegar allí no pude esconder mi asombro de ver tantas muchachas que están en prisión con apenas 18 años.

Algunas de estas muchachas ya con hijos y que hoy están condenadas  a 20 años, todo esto producto de la marginación que existe que considero se puede decir a nivel mundial, los más ricos cada vez más ricos y los  pobres cada vez más pobres

En este mundo de la droga siempre los que caen presos  son a los que usan como “mula”,  los “pejes grandes” viven en grandes mansiones y no les falta nada.

En este acompañamiento dos internas me pidieron  publicar sus historias con la finalidad de evitar que otras jóvenes caigan en este mundo lleno de fantasía.

Lesli es una joven de 20 años, tiene dos niños: uno de 9 meses y otro de 3 años, entre lagrimas me dijo que realizando su segundo viaje desde la frontera desde Haití la agarraron con 5 kilos de Cocaína.

En su primer viaje le pagaron 50 dólares, en la frontera; un señor le entrego el bulto y llego a la capital sin problemas… En el segundo viaje recibiría 75 dólares por llevar un cargamento similar, aquí no corrió la misma suerte. Me dice que alguien la chivateó… al llegar al terminal del transporte, Leslie tomo su bulto e inmediatamente fue apresada por  integrantes de la Dirección Nacional de Control de Drogas y en el juicio fue condenada a 20 años.

Hoy Leslie se lamenta de no encontrar a alguien que le diera un consejo; de ser así  no etaría aquí sino  con sus hijos. Al terminar la conversación, Lesli  me dio un fuerte abrazo y me pidió que volviera a visitarlas.

El segundo caso es de una joven de 25 años de nacionalidad haitiana, esta fue apresada en su primer viaje como “mula” por el cual recibiría 50 dólares.

Yanet tiene 3 hijos a los cuales no ve desde diciembre 2016, tampoco tiene los medios para comunicarse con su familia y contarle que está en la prisión y que fue condenada a 20 años.

Yanet ha Perdido el sentido de su vida, su mirada triste y sin esperanza  se ve  desde lejos.

Luego del acompañamiento, realizamos una invocación al Dios trino para que les de la fuerza y puedan mantenerse buscando siempre de Él, aún en la tormenta.

Hnas.  Laureana Nicasio y Kedia Mercedes

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