Encuentro de Colombia en Manizales

La ternura de Dios infante inunda el corazón humano, fortalece la fe e impulsa para la misión.

Es el Espíritu Santo portador de don y gracia, quien fecunda y acompaña paso a paso…

Como hermanas de una misma familia, como hijas de un mismo Padre que congrega en fraternidad, una vez más nos encontramos para agradecer, evaluar, celebrar y planear con alegría la vivencia de un carisma congregacional que da sentido real a nuestra vida de generosidad y entrega continua por el Reino de Dios, quien nos llamó para estar con él, conocerle y anunciar que su amor es eternamente misericordioso con todos.

Este año, la comunidad de Manizales, Colegio Filipense “Nuestra Señora de Lourdes”, con gran alegría nos abrió sus puertas, el calor de la acogida y el detalle del encuentro, hicieron de nuestra estadía una  experiencia donde la contemplación de Dios en lo pequeño se hizo grande para una significativa vivencia en fraternidad.

Todo empezó el 08 de diciembre, con la celebración de los primeros Votos de Hna. Lesly Ximena Gutiérrez Bolaño y la celebración del quinto año de renovación de Hna. Leidy Adriana Rodríguez Moreno. Una fiesta que para la Congregación es motivo de acción de gracias a Dios que llama y a nuestras hermanas quienes con generosidad aceptan entregar sus vidas por amor y con alegría aun en medio de lo que significa dejarlo todo por dar vida y sentido a la voluntad de Dios.

Los días del 12 – 17 de diciembre, juntas compartimos momentos de encuentro personal y comunitario en torno a Jesús Sacramentado, quien por medio del acompañamiento en nuestros Retiros Espirituales, del Sacerdote Salvatoriano Mario Agudelo SDV,  nos movió a renovar nuestros compromisos como consagradas: los votos de Obediencia, Castidad y Pobreza y la vivencia de la Fraternidad.

Esta experiencia de reflexión personal y comunitaria, iluminó desde dentro el compartir en la asamblea, evaluar la misión y tarea realizada durante el año, nos abre horizontes para una nueva planeación que dará mayor sentido a la entrega de nuestras vidas por el Reino de Dios.

Culmina ya esta experiencia del encuentro con el compartir fraterno en un ambiente de descanso y dispersión necesarios, que renueva fuerzas para emprender un nuevo camino teniendo a Dios como centro de nuestras vidas.

SURSUM CORDA

Hermanas de Colombia