Despues del S19 en México

Queridas hermanas, amigas y amigos

por medio de la presente les saludamos y agradecemos las oraciones, donaciones y atenciones que nos manifestaron a las comunidades de México en los recientes desastres naturales, que vivimos el día 7, 19 y 21 de septiembre.

la solidaridad continúa y la reconstrucción es muy penosa y difícil, pues los recursos donados por diferentes países aún no llegan a los necesitados. muchas personas afectadas están trabajando comunitariamente para resolver cada día lo del alimento y un lugar donde protegerse.

Sin duda Dios nos acompaña, como Madre y Padre, esperanza el tiempo y anima a las personas por medio de la solidaridad de tantas hermanas y hermanos que no dejan de apoyar en todos los aspectos a las personas afectadas.

Les invitamos a reflexionar con el video “Puño en alto”, de Villoro en la siguiente dirección: https://www.youtube.com/watch?v=G9hLOE6WI1s ; el levantar la mano con el puño cerrado en los días de rescate implicaba guardar silencio para que las y los rescatistas escucharan algún sonido que emitían las personas atrapadas en los escombros.

Muchas cosas humillantes también han sucedido en estas situaciones, como que les negaran la entrega de cuerpos a familiares de fallecidos, o que tuvieran que buscarlos por sus propios medios, a algunos les permitieron el acceso a los semefos (lugares donde hacen las autopsias) hasta dos días después de estar rogando el acceso para reconocer los cuerpos; o el robo de telefonos por parte de quienes tendrían que haber entregado la información a tiempo.

Todo ha implicado una gran enseñanza y solidaridad, incluso hay abogados que acompañarán gratis procesos para tener acceso a la justicia en distintos aspectos, y dar con los culpables, pues hubo constructoras corruptas que usaron materiales inadecuados, sin permisos, modificaron construcciones, etc. y ahora son edificios colapsados; otros pueblos en alta marginación tampoco pudieron conservar viviendas, escuelas, hospitales, lugares de trabajo.

El camino aún es largo, humillante, sin acceso a la justicia, al bien básico…Aún así los pueblos, comunidades, organizaciones, ciudadanas y ciudadanos, que auxiliaron al inicio, lo siguen haciendo, creemos que ese es un signo de la caridad cristiana de las distintas iglesias, personas, comunidades.

un abrazo sororal, Hna. Teresa López