Desde Manizales, una laica reflexiona sobre María

Pensar en María es abandonar angustias, tristezas y la soledad que muchas veces sentimos, para dejar entrar en nuestro corazón las bondades que ella nos puede hacer sentir como madre de Jesús.

Por ello es tan significante el mes mariano como Filipenses y como creyentes de un Dios verdadero, como maestros resaltar un espacio en nuestras aulas se vuelve meritorio para que nuestros niños enriquezcan su espiritualidad confirmando su fé desde la comprensión de que es un rosario y cuál es su esencia  al hacerlo en familia.

Los grupos de misioneritos y misioneros también nos acompañaron con su alegre presencia y espiritualidad enérgica presentaron a la Virgen María sus peticiones y acciones de gracias.

Soy una integrante de la comunidad de laicos “Hermanos Castañer” quien día a día se convence de que más que la inteligencia que podemos mostrar al mundo es la gracia de vivir en sintonía con Dios la que permite crecer y hacer crecer a quienes estén a nuestro lado; es por ello que participar en estos actos para conmemorar  fechas tan importantes es reconocernos como personas resonantes de un verdadero ser, tal cual lo vivió y nos lo dejó como legado nuestro patrono San Felipe Neri que más que adoptar a María como su madre fué vivenciar en vida la humildad, la sencillez y la alegría para así ser recordado por toda la eternidad.

Érica Trejos Trejos

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