Campamento Misión de Semana Santa Belén-Nariño (Desde Pasto)

Belén, es un pequeño municipio escondido entre el verde de las montañas del Departamento de Nariño, a unas 3 horas de Pasto. La Parroquia “Nuestra Señora de Belén”, de la Diócesis de Pasto, es el lugar donde hace ya un año venimos acompañando a un grupo de jóvenes en su experiencia de crecimiento humano y de fe; y a 20 minutos de Belén, la vereda “La Esperanza”, es el lugar donde pudimos vivir la experiencia del Campamento Misión de Semana Santa, junto a 8 de estos jóvenes, pertenecientes al grupo juvenil, que cursan actualmente grado 9º y 10º en el Municipio de Belén, acompañados por una Religiosa Filipense y un docente del Colegio de Pasto.

Vivimos una experiencia de fe, de crecimiento personal y de compartir con las personas sencillas y acogedoras de esta vereda, que escondida entre las montañas, guarda también la grandeza, la calidez y sabiduría de su gente.

Queremos compartir algunos apartes de los escritos de cierre de la experiencia de nuestros Jóvenes Misioneros y algunas fotos de esta linda experiencia:

Esta experiencia fue algo grandioso para mi, aprendí mucho: a valorar lo que tengo y a las personas que hacen parte de mi vida, que puedo brindar cariño a las personas y acompañarlos y así hacerlos felices y que puedo recibir cariño de ellos y reconocer la inocencia de los niños. Que para los problemas siempre hay solución y que sin Dios no somos nada. Gracias por esta experiencia y por enseñarme a no pensar sólo en mí, sino también en los demás. Ojalá esta experiencia se pueda repetir!! Daniela Anacona.

Esta experiencia ha cambiado mi vida, porque no fui solamente a enseñar, sino a aprender: aprendí a valorar el tiempo, a compartir, a ser humilde, sonreír y agradecer. Aprendí a ser más grande, desde la sencillez de la vida. Laura Cabrera.

Nunca había vivido una Semana Santa de esta manera: cada cosa que hacíamos, las sentía en el corazón. Me gustó mucho visitar a las familias, a los enfermos. Pude recibir el amor de la gente: de los niños de los abuelitos, escucharlos y sentir con ellos sus tristezas y emociones. Dios dio su vida por nosotros, ahora nosotros debemos seguir el mandamiento del amor y saber perdonar a los demás. Hoy se que Dios está en mi corazón y no puedo dejarlo ir, siendo amable, amorosa y afectuosa con los que están a mi lado y los que me necesitan. Lina María Lasso.

La experiencia de misión fue muy bonita para mi, porque la comunidad nos acogió muy bien. Esta ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, porque aprendí a valorar lo que tengo a mi alrededor, a valorar el amor que me dan y que puedo dar. Me sentí muy feliz con los niños de La Esperanza nos dieron todo su amor y su inocencia, con su acogida y su alegría. Espero que esta experiencia sea la primera de muchas más. Luisa Bolaños.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR