21 DE ENERO DÍA DE LA VIRGEN DE LA ALTAGRACIA RENOVACIÓN DE MIS VOTOS COMO SIGNO DE ENTREGA AL SEÑOR QUE ME HA DADO LA VIDA.

No tengas miedo que yo estoy contigo para salvarte, oráculo del Señor. (Jr. 1,8)

Esta cita bíblica fue una de la más significativa para mí en el momento que empecé a sentirme llamada a la vida religiosa y me ha acompañado en toda mi etapa de formación.

Cuando despertó en mí la vocación a la vida consagrada sentí miedo a lo nuevo que me ofrecía el Señor. Esto fue para mí  un  misterio  que yo no lograba entender. Es por eso que cuando me encontré con esta cita de Jeremías, la hice mía, de tal modo que siento que me dio la fuerza que necesitaba para tomar la decisión.

Aunque sé que Dios no ha terminado de moldear mi vida, me siento muy agradecida por todo lo que  él  ha hecho en mí. El Señor ha cambiado mi vida, me ha transformado. Decir sí a su llamado es lo mejor que me ha pasado.

En el día de hoy estoy aun más agradecida porque Dios me ha permitido renovar mis votos una vez más, en la fiesta de nuestra madre la Virgen de la Altagracia, Protectora del Pueblo Dominicano.

María fue la mujer valiente que supo decir sí al misterio de la Encarnación, algo que ella no entendía, pero estaba confiada en el todo poderoso.

Los votos son una entrega de amor, de todo lo que hemos recibido por amor y por gracia.

En este día quiero ofrecer al Señor mis miedos, mis valentías, mis  luces y mis sombras diciendo como María:

“Aquí está la esclava del Señor; hágase en mi según su palabra”.

Hna. Aurelia Galvá