CONMEMORANDO A NUESTRO PADRE FUNDADOR, MARCOS CASTAÑER

“Humildad, anonadamiento como estilo de vida”

 Queridas Hnas.: desde México, me acerco a cada Comunidad y a cada Hermana, para compartir una reflexión en el día que conmemoramos la onomástica de Ntro. Padre Fundador.

No son muchos los escritos que de el mantenemos, pero suficientes para extraer en el día de hoy, alguna motivación humano- espiritual, expresamente relacionada con la esencia de nuestra espiritualidad Filipense y que el trató de inculcar en el trato con las Hermanas, en los documentos fundacionales y en las mismas instrucciones. Estas ultimas expresadas en un lenguaje exigente para crecer en la virtud, austeras y con un fuerte subrayado de las actitudes del Cristo Redentor, a cuya imitación nos invitó siempre, para  que nuestra opción por el seguimiento  en nuestra vocación ,  contribuya a colaborar  con  la Redención   mediante nuestra entrega , tratando de restaurar  todas las cosas en El.

ANONADARSE, CAMINO SEGURO DE HUMILDAD Y SENCILLEZ

Jesucristo, que era de condición divina,

no consideró esta igualdad con Dios

como algo que debía guardar celosamente:

al contrario, se anonadó a sí mismo,

tomando la condición de servidor

y haciéndose semejante a los hombres. Fil 2, 7 y ss)

Nuestro Padre Fundador, nos muestra al Jesús, humilde, negado a si mismo, para hacerse uno mas entre los hombres y desde la cercanía y la sencillez, mostrar el verdadero rostro del Padre, cálido y misericordioso, dispuesto a acoger a todos y perdonar siempre.

Tomar esta referencia para nuestro camino interior, para nuestro proceso espiritual, es algo no fácil, pero sí característico de nuestra forma  de ser como Filipense y así   poder  testimoniar  y  transmitir los valores del Evangelio a la vez que reconocimiento y dignidad a los otros.

La mirada al Cristo negado a sí mismo, olvidándose de su  ser divino, para hacerse uno de tantos, es una referencia ineludible para nuestro ser FILIPENSES.

Es una invitación diaria a vivir en la verdad de lo que cada una somos, pues la humildad es la verdad, y desde esa realidad, relacionarnos con actitudes de acogida, valoración y admiración por lo  que cada uno de los otros son.

Una actitud de sencillez  ayuda a nuestra armonía, traslada paz a nuestra convivencia y dispone para acoger con admiración todo lo bueno, bello y nuevo, que la vida, la naturaleza y los otros nos transmiten cada día como un regalo, que en si ya es redentor, reparador, sanador.

Y este estilo de vida “anonadada”, es lo que Ntro. Padre Fundador nos mostraba como un camino a recorrer para alcanzar la “virtud”, la virtud como una “ruta” de perfección para tratar de alcanzar el modelo ofrecido por Jesús como camino de salvación y a la vez para dejar “ser” a los otros en su propia verdad.

En este tiempo, en el que dentro del plan de formación tratamos de redescubrir la esencia de la espiritualidad de nuestro Carisma, para mejorar nuestro estilo de vida, nuestro ser de mensajeras del evangelio y nuestras actuaciones redentoras para con los demás,  caer en la cuenta de esta actitud espiritual impulsada y motivada por nuestro Padre Fundador, es sumamente importante. Y es bueno aprovechar este día para traérnoslo al recuerdo.

 Que nuestro Padre Fundador, nos cuide y bendiga desde el cielo, e impulse con su intercesión, nuevas vocaciones para nuestra Congregación

Con cariño por cada una

Mª Nieves Alonso

Superiora General R.F.

México 25 Abril 2018

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